No pega primero, pero pega fuerte. Perla Cecilia Tun Pech

Muy a su estilo evasivo y sin entrar en diálogos con aquellos que pretenden ser sus posibles contrincantes en la elección en puerta, Perla Cecilia Tun Pech, “La Perlita”, mantuvo en expectativa durante meses y hasta el día de hoy, su posible reelección como presidenta municipal de la Isla de Cozumel.

Durante este tiempo no existió declaración alguna ni apariciones que hicieran alusión a la posibilidad de refrendar su mandato, “es un derecho del pueblo” alguna vez menciono en una sesión de cabildo.

El día de hoy en su cumpleaños numero 37, decidió  acudir a la ciudad de Chetumal a iniciar el camino que podría llevarla a esa reelección como presidenta municipal: Su registro como precandidata por el PAN en la sede estatal de ese partido.

Fiel a su personalidad no concedió entrevista a ningún medio, la reacción no se hizo esperar, pocos minutos pasaron para que las publicaciones empezaran a aparecer en los diferentes portales digitales de medios estatales y locales de la Isla de Cozumel, todos ellos saben que Perla vende y levanta ratings aunque no les guste la idea de apoyarla, Perla les da audiencia.

Al paso de una hora se emitió un breve mensaje en video por su cuenta personal de facebook el cual también fue replicado por diversos medios, dejando en cada republicación reacciones de todos aquellos que durante mas de un año han mantenido la confianza en el trabajo de la Cozumeleña.

La noche de hoy fue la noche de esas personas que sienten que el trabajo no esta completo y que esperan pueda tener mas tiempo. Y para ello deberán esperar los resultados de la elección interna y continuar su camino cuesta arriba, como siempre, en la adversidad donde son considerados como “bots” todos aquellos que no comulgan con el funcionamiento del sistema casi moribundo en buena parte de Cozumel, pero prevaleciente en el resto de México.

Hoy esos perla-“bots” están felices y saben que tienen un motivo para estarlo, pues esperaron meses para recibir la noticia, que hoy llego como de costumbre sin una multitud a su alrededor, pero que llego partiendo plaza, no pegando primero, sino como siempre, pegando fuerte.